Cirugía para acabar con la miopía

Cirugía para acabar con la miopíaActualmente las personas que padecen miopía pueden decir adios a las gafas o las lentillas gracias a la cirugía. Su resultado depende de varios factores y es necesario cumplir varios requisitos. Te informamos de todo ello.

1. ¿Qué es la cirugía refractiva?

La corrección de la miopía mediante láser es una alternativa aplicada ya en todo el mundo. Actualmente es la técnica más utilizada y prácticamente ha reemplazado a las anteriores debido a la rápida recuperación y a un postoperatorio mucho menos molesto .

Durante la cirugía se hace un pequeño corte, denominado “flap”, que levantamos para aplicar directamente el haz del láser Excimer, realizando un tallado que modifica la curvatura de la córnea ; de esta manera se corrige el defecto refractivo.

Posteriormente volvemos a colocar el “flap” en su posición inicial, el cual se adhiere en cuestión de minutos.

El lasik es una intervención indolora extraocular que se realiza aplicando anestesia en gotas.

Se necesita una preparación previa con colirios durante los tres días anteriores a la cirugía .

La operación en sí suele durar unos diez minutos y durante ella el paciente tiene que dirigir la mirada hacia un punto de fijación.

Después hay que esperar unos veinte minutos para pasar la primera revisión y el paciente sale con los ojos destapados y por su propio pie .

Al día siguiente puede reanudar su vida normal en la mayoría de los casos. Durante los días posteriores habría que continuar con un tratamiento de colirios antibióticos y antiinflamatorios para evitar posibles infecciones.

2. ¿Qué requisitos son necesarios para su exito?

Es condición previa básica una exploración oftalmológica completa . Para que una persona pueda operarse de cirugía LASIK hay que tener en cuenta una serie de factores que determinarán el resultado:

- Hay que tener más de 18 años .

- Tener una graduación estable durante al menos un año.

- Dejar de utilizar lentes de contacto durante los días previos a la cirugía. Estos días variarán en función del tipo de lentes.

- No tener ninguna enfermedad ocular que pueda contraindicar la cirugía, como el Queratocono o casos de ojo seco muy marcados.

- Tener unos parámetros corneales mínimos para la utilización del láser, entre los que debemos destacar el espesor corneal.

Para comprobar todo esto se necesita realizar un riguroso examen previo del paciente , ver si cumple todos estos requisitos y descartar cualquier patología que impida realizar la cirugía o empeore el pronóstico.

Normalmente esto conlleva una dilatación de la pupila que permita observar con detenimiento tanto cristalino como retina.

Además es necesario conocer la forma y el espesor de la córnea mediante la realización de una topografía corneal y una paquimetría, sin olvidar una graduación detallada.

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